El fallecimiento de Patricia, una mujer de 42 años que viajaba en uno de los trenes siniestrados en Adamuz el pasado 18 de enero, ha elevado a 46 el número de víctimas. Su muerte fue consecuencia de las complicaciones pulmonares que tuvo durante su ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba.
Patricia, vecina del municipio de La Palma del Condado, viajaba en el segundo vagón del tren Alvia que había partido de Madrid rumbo a Huelva pero que nunca llegó a la ciudad andaluza al chocarse con otro convoy de la compañía Iryo que había descarrilado instantes antes. Ella regresaba a casa tras haber participado ese fin de semana en el examen de oposiciones convocado en la capital de España para obtener una plaza de ayudante de instituciones penitenciarias.
Sánchez promete apoyo a las víctimas
Aunque la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) apunta a un fallo en la soldadura de uno de los carriles como causa más probable del siniestro, la investigación sigue su curso. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, destacó en un acto que “el Estado en su conjunto no va a mirar hacia otro lado” y que “llegará hasta el final” para esclarecer las dudas. El mandatario socialista dejó claro que “las instituciones no van a dejar solas a las víctimas”. Para ello, promete “mejoras en todo lo que tengamos que mejorar y con el acompañamiento continuado a quienes han perdido a un ser querido”.
En la misma línea se mostró la vicepresidenta primera María Jesús Montero, que refuerza el compromiso del Gobierno de cumplir con la exigencia de transparencia y veracidad de los familiares de las víctimas de Adamuz: “El Gobierno seguirá en la búsqueda incesante de la verdad, esperemos que los resultados de las investigaciones podamos tenerlo a la mayor brevedad posible, pero seguiremos, como está haciendo el Gobierno con el ministro (Óscar Puente) a la cabeza, trasladando cada avance que se produzca en la investigación”. Su promesa responde a la petición de Liliana Sáezn de la Torre, hija de una de las víctimas, que en el acto religiosos celebrado en Huelva habló como portavoz de los afectadores por el accidentes: “Solo la verdad nos ayudará a curar esta herida”.
En la búsqueda de la verdad
Montero ha garantizado que el Gobierno de Pedro Sánchez “no va a esperar a que todo esté concluido” y que “para intentar mitigar esa angustia” de quienes demandan responsabilidades y exigen conocer las causas del accidente se irá trasladando información conforme se conoce por parte del Gobierno, como viene haciendo el ministro Óscar Puente, que concentra los focos “desde el minuto cero”.
La vicepresidenta, declaró que “el Gobierno desde el primer momento está investigando en la búsqueda de la verdad y esperemos que los resultados de las investigaciones podamos tenerlo a la mayor brevedad posible”.
Desde Sumar, socio del Gobierno, Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo destacó que desde el Ejecutivo de Pedro Sánchez “no solamente se está rindiendo cuentas, que faltaría más, sino también se está gestionando la crisis con dignidad, sin ofender a las víctimas”, según Díaz a diferencia de cómo actuó el Gobierno de Mariano Rajoy en el accidente ferroviario de Angrois, 2013, cuando un tren Alvia descarriló en una curva por exceso de velocidad, con 80 fallecidos y 144 heridos.
Por su parte, Carlos Cuerpo, ministro de Economía, subrayó y agradeció “el tono de las víctimas y de los afectados, lo que quieren es llegar al fondo del asunto y en eso estamos y eso es lo relevante”.








