La tragedia provocada por el derrumbe del suelo de una pasarela de madera en la zona de El Bocal entra de lleno en la crónica negra de Cantabria. Siete jóvenes se fueron abajo al desplomarse el firme. Una fue rescatada con vida gracias a la llamada de un ciclista. Estaba agarrada a una grieta, con hipotermia. Más tarde, las operaciones de un amplio despliegue, fueron sacando cuerpos de un Cantábrico que rugía con fuerza. Fueron cinco, por el momento, pues se sigue buscando al séptimo integrante del grupo. Todos eran estudiantes de unos 20 años del CIFP La Granja de Heras, un centro de excelencia en formación superior al que acuden muchos alumnos de otras comunidades.
La llamada al 112 de se produjo sobre las 16:45. Dos ciclistas se percataron que se había caído “el puente”, refiriéndose a la madera colocada sobre un regato que desemboca, a muy pocos metros, en el mar. Uno de los ciclistas descendió un poco en el terreno y desde allí pudo ver a dos chicas, una agarrada a una grieta, lo que le salvó la vida. Otra, abajo, nadaba para intentar conservarla. Ellos fueron los que llamaron al 112 y guiaron al primer bombero, de muchos que acudieron a la zona.
Cuando se consiguió rescatar a la chica que estaba agarrada a la grieta, se habló con ella para intentar conseguir toda la información posible y posteriormente fue trasladada a Valdecilla en estado de shock y con hipotermia. A partir de ahí, una búsqueda a la carrera desde tierra, desde el mar y desde el aire con bomberos, guardias civiles, salvamento marítimo, helicópteros e incluso drones.
Las condiciones, en contra
Con el paso del tiempo se confirmó que el grupo lo conformaban seis chicas y un chico. El oleaje y la corriente no facilitaban la búsqueda ni el rescate. Gema Igual, alcaldesa de Santander, habló de “colapso” de la pasarela y una trabajadora de la zona aseguró que “se movía muchos estos días”. De hecho, otra de las personas que se encontraba en el lugar aseguraba que el día anterior se había puesto en contacto con el 112 para advertir del mal estado de la estructura.
Se fueron sacando cuerpos del agua y por la noche se consiguió subir el quinto, quedando todos bajo custodia de la Policía Nacional. La búsqueda se prolongó sin luz, sabiendo que en las condiciones existentes sería difícil localizar a alguien.
Unas obras con polémica
Hay que recordar que la pasarela que se cayó forma parte de las estructuras que se colocaron con la polémica obra de la senda costera, una iniciativa que la oposición vecinal acabó por echar abajo. Desde entonces, las estructuras han ido deteriorándose mientras la resolución final del proyecto quedaba en el limbo.
A la zona del derrumbe, en El Bocal (Santander), fueron llegando autoridades, como la presidenta cántabra María José Sáenz de Buruaga, que aseguró que se pusieron todos los medios disponibles para “una intervención rápida, una intervención eficaz, una intervención en condiciones muy complejas técnicamente hablando”.
También acudió el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, que comentó que sería “prematuro en estos momentos avanzar las razones por las que la estructura ha vencido. Hay unas primeras valoraciones, que son estimaciones. Sería muy arriesgado por mi parte trasladar la información que en estos momentos ya me ha sido trasladada a mí», dijo antes de emplazar a todos a la confirmación de esas hipótesis «con la luz del día”. Comentó que las hipótesis se confirmarían “con la luz del día”. La alcaldesa declaró que sería “la Policía Judicial la que determine las causas”.








