La inflación en nuestro país se mantiene plana en el segundo mes de este 2026. En febrero, los precios crecieron un 2,3 frente a hace un año, tal y como publicó este viernes el Instituto Nacional de Estadística (INE). Es la misma tasa de inflación interanual que se registró en enero y supone dejar atrás tres meses de descensos consecutivos.
Si se compara mes a mes, el dato adelantado del Índice de Precios de Consumo (IPC) correspondiente al mes de febrero deja un repunte de un 0,4% de los precios de los bienes y servicios que consumen de forma habitual las familias en comparación con el de enero.
Desde el ministerio de Economía se apunta a que “España sigue en la senda de control de precios marcada por el objetivo del Banco Central Europeo (BCE) de un crecimiento [de los precios] cercano al 2%. Y esta moderación favorece que los salarios aumenten por encima de la inflación, permitiendo a las familias ganar poder adquisitivo”. El año arrancó ya con una evolución de inflación “positiva”, como aseguraban desde el Colegio de Economistas, pese a la evolución volátil de los precios energéticos, sobre todo teniendo en cuenta las tensiones geopolíticas. El descenso del coste de vida debe permitir al Estado reducir la brecha que se había generado con los países europeos.
Sin embargo, desde el Colegio de Economistas de Cataluña, se alerta de la brecha en la evolución de los precios que se está produciendo entre España y los países de la zona euro. Según el decano del Colegio, Carles Puig de Travy, “los datos adelantados del IPC de febrero rompen la tendencia a la baja de la inflación que mostraron en enero y nos mantienen relativamente alejados de los precios de los países de nuestro entorno”. Añade que “hay que analizar el porqué de la brecha de precios entre España y la eurozona, dado que esto afecta a nuestra competitividad y, por otra parte, deteriora los niveles de renta real de las familias”.
Los carburantes, más caros
La evolución plana de los precios en el mes de febrero se explica por la bajada del precio de la electricidad en comparación con hace un año. De hecho, a falta de conocer el detalle sobre la evolución de los precios cuando el INE confirme cifras, esta es la nota positiva. Eso sí, según los expertos, este descenso se ve neutralizado por la presión al alza de los precios de los combustibles y lubricantes para coches y también de la restauración, en particular los servicios de alojamiento, alimentos y bebidas no alcohólicas. De hecho, el mal comportamiento de la restauración y los alimentos es el que ha ido dificultando cada mes el poder alcanzar una normalización de precios. Esto se explica porque el dinamismo económico y el impulso del consumo privado, pero también el turismo, suelen dar alas a los precios.
Aunque es cierto que las previsiones de los principales organismo supervisores para este 2026 dibujan un descenso de los precios en comparación con el año 2025, las previsiones todavía sitúan el coste de vida ligeramente por encima del nivel de normalización que se ha fijado el B2. Así, por ejemplo, el Banco de España contempla que la inflación media en 2026 se sitúe en un 2,1%, como resultado del incremento de rentas salariales en la negociación colectiva, pero también por la presión de la inflación subyacente y los precios energéticos.
Por tanto, todo apunta a que en marzo se produzca lo que los economistas llama el efecto base. Hace un año, en marzo de 2025, los precios cayeron fuertemente por el descenso de la electricidad, gracias a la producción de energía hidráulica por las fuertes lluvias y de los carburantes.








