Antonio Tejero, el teniente coronel de la Guardia Civil que se convirtió en el símbolo del fallido golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 con su entrada pistola en mano en el Congreso, ha muerto a los 93 años en Xàtiva, provincia de Valencia. Lo hizo el mismo día en el que el Gobierno desclasificó los documentos sobre la asonada, 45 años después de esta. El anuncio lo hizo Luis Felipe Utrera Molina, aovado de la familia.
Tejero, expulsado del instituto armado después de ser condenado a 30 años de cárcel como uno de los principales instigadores de aquella intentona, vivía desde hace años en su provincia natal, Málaga, y sus apariciones públicas se habían ido espaciando cada vez más en los últimos años. Una de las últimas fue el 24 de octubre de 2019, cuando acudió al cementerio de Mingorrubio, en Madrid, para asistir a la reinhumación de los restos del dictador Francisco Franco tras su salida del Valle de Cuelgamuros. Tejero se había convertido en un símbolo para la ultraderecha más nostálgica, era el último de los tres principales condenados del fallido golpe de Estado que seguía vivo tras el fallecimiento de los generales Jaime Milans del Bosch en 1997 y Alfonso Armada en 2013.
Tejero, juzgado junto a 32 personas
Tejero fue jugado al igual que otras 32 personas por aquella intentona y condenado en primera instancia y después por el Tribunal Supremo a 30 años de cárcel por un delito de rebelión militar consumado y por ser uno de los tres ejecutores materiales, directos y personales de los hechos, junto a Milans del Bosch, que sacó los tanques a la calle en Valencia, y Armanda.
Tejero cumplió condena en varios recintos militares, pidió por medio de una cofradía el indulto, del que se pronunció a favor el Tribunal Supremo, pero el Gobierno se lo denegó. Obtuvo el tercer grado penitenciario, semilibertad, en 1993 y accedió a la libertad condicional en 1996. Durante su estancia en prisión provisional creó un partido político, Solidaridad Española, que concurrió a las elecciones generales de 1982 con el lema Entra con Tejero en el Parlamento. Solo obtuvo 28.451 votos.
La pintura y la política
Tras abandonar la prisión, Tejero dedicó gran parte de su tiempo a la pintura, aunque en ocasiones también participó en iniciativas de marcado carácter político. Así, en noviembre de 2012, presentó una denuncia contra Artur Mas, entonces presidente de la Generalitat de Cataluña, por conspiración e intento de sedición por sus planes independentistas en Cataluña. En 2023 hizo lo mismo contra Pedro Sánchez por sus negociaciones de investidura con partidos nacionalistas. Ese año, en una conversación con el medio El Español, Tejero explicaba sus motivos: “No veo ninguna reacción social ante las barbaridades que hace ese hombre que se llama Pedro”. Añadía que le gustaría “que hubiera un gobierno militar que pusiera las cosas en su sitio” y que aceptaba al “PP como un mal menor”.
Una de sus últimas apariciones públicas fue en 2019, en la inhumación del cuerpo de Francisco Franco en el cementerio de Mingorrubio, en El Pardo. El exguardia civil intentó cruzar, sin éxito, un cordón policial que rodeaba el acceso al panteón donde se enterraba al dictador. La última noticia sobre él se produjo el pasado mes de marzo, cuando su nombre apareció entre los firmantes de un comunicado de la autodenominada Plataforma 2025, que arrancaba con un “nosotros, españoles agradecidos con Francisco Franco…”. El objetivo de la plataforma era contraprogramar charlas y eventos de homenaje al calendario de un centenar de actos organizados por el Gobierno de Pedro Sánchez con motivo del 50 aniversario de la muerte del dictador.








