Agentes de la Policía Nacional lograron detener en Madrid a un fugitivo peruano cuya identidad no ha trascendido todavía que estaba reclamado a nivel internacional por delitos de tenencia de explosivos, marcando un nuevo capítulo en la colaboración policial entre España y Perú.
El arrestado, conocido en su país como El hombre de los mil nombres, formaba parte de la organización criminal Los Terribles del 17, y se encontraba en busca y captura desde hace años. Tal y como informó la Policía Nacional, la operación se produjo tras una exhaustiva investigación iniciada el pasado mes de agosto, que llevó a identificar y ubicar al prófugo en territorio español. El apodo de El hombre de las mil caras tiene que ver con el borrado intencionado de sus huellas dactilares con el fin de ocultar su identidad y facilitar la usurpación de otras.
En la detección, que se produjo en la ciudad de Madrid en cumplimiento de una Orden Internacional de Detención para Extradición emitida por INTERPOL, participaron agentes de la Comisaría General de Información, de la Comisaría General de Policía Judicial y de la Brigada Provincial de Información de Córdoba.
Sospechas de que estaba en España
De acuerdo con el comunicado oficial emitido por la Policía Nacional, las autoridades de Perú solicitaron la colaboración tras detectar que el fugitivo, que cuenta con serias limitaciones físicas que le hacían depender de ayuda externa para desplazarse por un enfrentamiento con una banda rival, podría haberse asentado en nuestro país. La investigación arrancó en el mes de agosto y permitió trazar sus movimientos y confirmar que este peligroso ciudadano se encontraba en España bajo una identidad falsa.
Fue en el año 2012 cuando el arrestado participó en una fuga masiva del penal de Challapalca, una prisión de máxima peligrosidad. Según la Policía Nacional, las autoridades del país le buscaban no solo por esta evasión, también por su implicación en delitos graves como extorsión, sicariato y tenencia de materiales explosivos. La última vez que fue capturado en Perú, en octubre de 2024, portaba consigo un artefacto explosivo y munición de 9 milímetros. A pesar de la gravedad de los cargos, logró evadir la acción de la justicia y abandonar Perú con destino a España.
Gran coordinación
La operación que culminó con el arresto de esta persona fue el resultado de una coordinación constante entre las autoridades españolas y peruanas, con el apoyo de INTERPOL, lo que permitió seguir la pista del sospechoso a través de diferentes provincias y finalmente ubicarlo en el centro de Madrid.
El fugitivo era plenamente consciente de la orden internacional y “tomaba todo tipo de precauciones”, según informó la Policía, desde su residencia en nuestro país con documentos ajenos hasta la eliminación de cualquier rastro que pudiera facilitar su identificación. La extradición del arrestado queda ahora en manos de las autoridades judiciales españolas, que evaluará la documentación presentada por Perú y la INTERPOL antes de autorizar el traslado.
En la nota de prensa, la Policía Nacional subrayó que “la detención ha sido posible gracias a la cooperación internacional y a la coordinación entre las distintas unidades policiales implicadas” y resaltó la importancia “de la cooperación internacional para la persecución de delitos graves y la detención de fugitivos peligrosos”.
En estos momentos el fugitivo permanece bajo custodio en Madrid, a la espera de que las autoridades judiciales decidan sobre su extradición a Perú, donde se enfrenta a cargos por tenencia de explosivos, extorsión, sicariato y fuga de prisión. El proceso judicial continuará en los próximos días, conforme a la legislación vigente.








