Los Mossos d’Esquadra han detenido a Allal el Kartit, imán de Ripoll, por un delito de agresión sexual. El arresto se produjo el pasado jueves, después de que una menor de edad explicase a sus padres que el responsable de la mezquita le había hecho tocamientos mientras impartía unas clases. Este episodio tuvo lugar el sábado 7 de febrero. La víctima es una niña de 13 años que asistía a clases de árabe sobre el Corán que se imparten los sábados por la mañana en el centro religioso y a la que acuden varios jóvenes musulmanes de la localidad.
Según consta en la denuncia, mientras la adolescente estaba sentada en una silla, el líder religioso presuntamente se le acercó por detrás y le habría tocado los pechos y mordido en una mejilla. La joven, al salir del centro, se lo comentó a sus familiares, que se personaron en la comisaría para denunciar los hechos.
Totalmente contraria es la versión dada por el imán. Allal el Kartit asegura que cogió a la adolescente por los hombros para decirle que le tocaba ir al aula de mayores y no a la de los niños, que es, según él, donde ella quería ir. Además, aseguró ante la jueza que aquella acción tuvo lugar en una zona de paso, concurrida, en la que había más alumnos. El arrestado pasó el viernes a disposición del juzgado de instrucción número 1 de Ripoll y quedó en libertad con la prohibición de acercarse y comunicarse con la víctima a una distancia de 150 metros.
El imán es un hombre de 40 años, que lleva tres siendo el líder espiritual de la mezquita de Ripoll. Desde la junta directiva de la asociación se cesó de inmediato al imán, a quien obligaron a abandonar las instalaciones y actividades, además de sus clases de lengua árabe, antes de ser detenido. En un comunicado, desde la entidad explicaron que se trató de una medida de carácter preventivo y cautelar, hasta que la autoridad judicial aclare los hechos. Esta decisión se tomó “con el objetivo de garantizar la protección de los menores, la tranquilidad de la comunidad y el funcionamiento de la entidad”.
Los hechos tuvieron lugar en el centro Annour de Ripoll, el mismo en el que ejercía el jefe de la célula terrorista Abdelbaki es Satty, que atentó en la Rambla el 17 de agosto de 2017. Los Mossos, a través de su área de comunicación, se limitaron a informar de forma oficial de la detención de un hombre el pasado jueves por un presunto delito de agresión sexual a una menor en Ripoll, pero sin llegar a concretar que se trataba del imán de la localidad catalana.
La alcaldesa, al ataque
El arresto del líder religioso ha servido de munición para la alcaldesa del municipio y diputa de Aliança Catalana, Sílvia Orrols, que fue la encargada de revelar la identidad del detenido a través de la red social X. En el mensaje denunció que se había enterado de la detención “gracias a un marroquí y no gracias al departamento de Interior”. Añadió, la líder del partido ultranacionalista y de ultraderecha catalana, que es una situación “inverosímil e inadmisible”.
Además, en otras publicaciones posteriores en las que acusaba a la prensa de silenciar la noticia, atacó a la entidad Annour, que se encarga de gestionar el centro: “Una asociación islámica que primero contrata a un terrorista y después a un presunto pederasta no está capacitada para gestionar ninguna mezquita. En cualquier país decente, este centro de culto ya estaría cerrado (por haber permitido los llamamientos a matar infieles) y la asociación ilegalizada”.








