Las lluvias caídas durante las últimas semanas de temporales han sido tan importantes como las consecuencias que han dejado. Las compuertas de decenas de presas se han tenido que abrir para desaguar el fruto de las precipitaciones que, en la actualidad, siguen sin cesar, aunque es verdad que con menor fuerza.
Las lluvias históricas que han dejado datos históricos, con un promedio de 119 litros por metro cuadrado de agua en la península que han hecho que el mes de enero se sitúe un 85% por encima del registro medio para el periodo que abarca desde 1991 a 2020. Además, fue el séptimo mes más húmedo de la serie desde 1961, cuando empezaron los registros, y el segundo del siglo XXI, tan solo por detrás de 2001, de acuerdo a los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
Según el organismo público, enero ha sido un mes “muy húmedo” en gran parte del territorio. Las zonas más afectadas fueron la meseta norte, el valle del Guadalquivir, áreas extensas del interior de Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura y gran parte del noreste peninsular. Además, núcleos localizados en el sur de Andalucía, el interior peninsular y el noroeste han presentado un carácter “extremadamente húmedo”. Es más, entre el 1 de enero y el 8 de febrero, la media en el conjunto del país se ha situado en 193 litros por metro cuadrado, casi dos veces y media superior al promedio para ese mismo periodo del año entre 1991 y 2020, que era de 80 litros por metro cuadrado.
Inundaciones y desbordamientos
Esta cantidad de lluvias, sostenidas durante varias semanas, ha saturado los suelos de agua. Como consecuencia, se han producido inundaciones y desbordamientos que han afectado sobre todo a la comunidad andaluza, en la que 11.000 personas tuvieron que ser desalojadas por prevención. La mitad de ellas todavía no ha regresado ya que sus casas están amenazadas por los ríos de agua en los que se convertían las calles de sus pueblos, pero también por los embalses que estaban a rebosar.
De acuerdo a los datos del Ministerio para la Transición Ecológica ofrecidos por la titular del mismo, Sara Aagesen, entre el 2 y el 9 de febrero la reserva creció en 5.600 hectómetros cúbicos, el mayor aumento semanal desde que hay registros (1988). Esta cifra ha llevado los embalses españoles al 77,3% de su capacidad, un crecimiento 10 puntos porcentuales respecto a la semana anterior, dejando atrás el anterior récord que databa de la primera semana de 1996, con un incremento semanal de 4.735 hectómetros cúbicos, un 9,2% de crecimiento.
Aagesen destacó que el crecimiento constatado durante esa semana de temporales se suma a otro incremento notable durante la semana previa. En apenas 15 días, la reserva hídrica ha aumentado en más de 10.000 hectómetros cúbicos, lo que supone un 20% más de agua embalsada en apenas dos semanas. Sin embargo, la ministra también advirtió de que este episodio de lluvias continuadas todavía no ha acabado ya que el “tren de borrascas” sigue afectando a la península con Nils, la última en llegar y que afectará, al menos, hasta este jueves.
En Andalucia siguen más de 3.000 personas desalojadas
En la comunidad andaluza son 3.081 personas las que siguen fuera de sus respectivas casas como consecuencia de las inundaciones provocadas por las lluvias de las últimas semanas, tal y como publicó este mismo jueves la Junta de Andalucía. En las últimas horas se ha reducido bastante la cifra después de que en Cortes de la Frontera, Málaga, 100 personas pudieran regresar y en Ubrique, Cádiz, lo hiciesen una veintena de vecinos tras la inspección de 52 viviendas. La mayoría de las que no pueden volver son de Grazalema, unas 2.000.








