Xisco Quesada lo intentó hasta el final, pero no pudo ser. El influencer que visibilizó su lucha contra el cáncer de páncreas, que se hizo habitual en redes sociales y en medios de comunicación, falleció tras no poder superar un agresivo cáncer de páncreas con metástasis en el hígado que le fue diagnosticado el pasado año y contra el que luchó con unas y dientes. Cuando se agotaron todos los tratamientos que se ofrecen desde la Seguridad Social, que son la quimioterapia y el Olaparib (que no suele darse en su tipo de cáncer pero que también le fue suministrado para mejorar su calidad de vida), pidió la colaboración ciudadana para costearse un carísimo tratamiento privado con el que poder seguir adelante.
Cuando Xisco dio el paso para hacer esta petición a través de sus redes sociales, ni el mismo se podía imaginar lo que iba a ocurrir. Sus seguidores, que fueron aumentando en número con el paso de los días, conscientes de su juventud y de las necesidades de sus dos hijos, a los que no podía ver desde hace tiempo por permanecer ingresado, llegaron a donarle 900.000 euros a través de GoFoundMe. Lo hicieron para ayudarle, para que intentara por todos los medios posibles, seguir con vida. Este dinero, una vez que no se ha podido conseguir el objetivo de Xisco, será destinado en su mayor parte para la investigación del cáncer de páncreas, así lo dejó dicho antes de su fallecimiento.
Ha sido su familia la que ha comunicado el fallecimiento de Xisco: “Con enorme tristeza queremos comunicar que Xisco ha fallecido. Xisco Quesada, mallorquín de 28 años y padre de dos hijos, vio cómo su vida cambiaba por completo cuando le diagnosticaron cáncer de páncreas con metástasis. Desde ese momento decidió compartir su día a día sin filtros, mostrando su lucha, sus miedos y también una fortaleza que nos dejó sin palabras”, arrancaba el comunicado.
En el mismo se decía que “sus últimos meses los pasó en la Clínica Universidad de Navarra, en Pamplona, donde luchó hasta el final con valentía y rodeado del amor de su familia. Convirtió el dolor en conciencia, su historia en inspiración y su voz en apoyo para muchas personas que atravesaban momentos difíciles. Recibió cada mensaje, cada muestra de cariño y cada gesto de apoyo con un agradecimiento inmenso. Se ha ido rodeado de amor. Gracias a todos por acompañarlo en este camino”, concluía la carta de la familia, que pedía privacidad en estos momentos tan difíciles para ellos.
Xisco Quesada y lo que debía hacerse con el dinero
En la página del GoFoundMe que creó (y donde recibió una importante donación del actor Miguel Ángel Silvestre) dejó instrucciones de lo que se debía hacer con la cantidad de dinero recaudada en caso de que muriera: “En el peor de los escenarios, que también es una posibilidad, entre un 60 y un 70 % de lo recaudado se donará a una asociación que investigue curas para esta enfermedad, para que otras personas no tengan que pasar por lo mismo.
El 30-40 % restante irá destinado a devolver el dinero a los familiares que me han ayudado hasta ahora. Que no han sido pocos. Y tampoco ha sido poco lo que han dado”, decía un Xisco que era en todo momento consciente de que el cáncer, que tanto le había afectado a la bilirrubina (y de ahí el color amarillo de su piel), podía, en cualquier momento, acabar con su vida.
Aquellas personas que siguieron su historia han recibido la noticia con dolor y han sido muchos los que en redes sociales le han dedicado un último adiós y han enviado todo el apoyo posible a los familiares.








