La Fiscalía de Indonesia ha pedido una condena de 18 años de prisión para los dos acusados por el asesinato de la española Matilde Muñoz. Fue durante la vista judicial en un tribunal de la turística isla de Lombok. Durante la sesión, la fiscal Made Saptini consideró como agravantes que las acciones de los acusados causaron sufrimiento a la víctima antes de morir y pidió 18 años de prisión para ambos.
La Fiscalía los había acusado de homicidio, asesinato premeditado y robo con violencia, delitos que pueden acarrear hasta 15 años de cárcel y la pena de muerte, aunque en Indonesia no se suele aplicar.
En cuanto a los acusados, se trata de un empleado y un exempleado, ambos de origen indonesio, del hotel en el que se alojaba Muñoz en Lombok. Tanto uno como otro admitieron durante el juicio haber entrado a robar a la española en la madrugada del pasado 2 de julio en su habitación del establecimiento y haberla matado tras entrar en “shock” cuando la española, de 72 años, despertó.
El cadáver fue hallado el pasado 30 de agosto en una playa de Lombok, a medio kilómetro aproximadamente del hotel, después de que los acusados lo ocultaran allí durante la mayor parte de los casi dos meses desde su muerte, según la investigación policial.
Los resultados de la autopsia, que se llevó a cabo el pasado 4 de septiembre en el hospital policial de Lombok, revelaron que Matilde Muñoz “murió por asfixia”. El examen indicó que había “signos de traumatismo en la cabeza, cuello y pecho” de Muñoz, lo que “fortaleció la sospecha de que fue víctima de violencia”, tal y como recogió el informe divulgado por la Policía indonesia el pasado septiembre.
Los acusados niegan premeditación
Los dos hombres acusados de asesinar a la ciudadana española en su habitación del hotel negaron haber premeditado el crimen y dijeron ante las autoridades que la mataron ante el “shock” de que la víctima despertara cuando entraron a robar. Los acusados, Suhaeli, conocido como Eli, y Heri Ridwan, Geri, declararon que habían planeado robar a Muñoz y que cuando esta despertó “la estrangularon y tiraron de la cama”, lo que motivó que se “golpeara la cabeza”. También aseguraron que entraron por la ventana “sin forzarla”.
El juicio arrancó el pasado mes de diciembre
El juicio comenzó el 17 de diciembre y durante el proceso han testificado dos trabajadores del hotel, que negaron haber visto o sospechado nada. “Solo nos asomamos por la ventana (de la habitación de Muñoz). No vimos nada, no notamos nada sospechoso”, dijo Nurmala Hayati.
Aunque la Policía y la Fiscalía han mantenido la acusación sobre los dos únicos detenidos llevados a juicio, la familia de Muñoz ha denunciado en varias ocasiones presuntas incongruencias en los testimonios de otros empleados del hotel.
Así, tras la declaración de los dos testigos, un portavoz de la familia declaró que esperaban que “pasen de ser testigos a imputados por colaboración” en el crimen y también por “ocultamiento del cadáver”.
Nacida en la ciudad gallega de Ferrol y afincada en Mallorca, Matilde Muñoz acostumbraba a pasar largas temporadas en Lombok, donde consideraba el Bumi Aditya como su casa en la isla, según declararon personas de su entorno. Jubilada y sin hijos, con el alquiler de su piso en Mallorca sufragaba sus estancias en Asia, donde había tejido una red sólida de amigas con las que quedaba en Tailandia, India o Indonesia.
Fue a partir del 1 de julio cuando Matilde dejó de dar señales de vida, sin responder a los chats y sin escribir en sus redes sociales. Cuando no se presentó a la cita con una amiga, saltaron todas las alarmas.








