El Gobierno de España, a través del Ministerio de Sanidad, ha alcanzado un acuerdo con los sindicatos mayoritarios del sector (CCOO, UGT, SATSE y CSIF) para un nuevo Estatuto Marco. La norma, que regula las condiciones laborales de los trabajadores sanitarios de nuestro país, cierra de esta manera su etapa de diálogo social y deberá pasar ahora al Consejo de Ministros para continuar su tramitación en futuras fechas como proyecto ley.
El acuerdo se ha logrado después de que la organización gallega CIG-Saúde, presente en la negociación, se desmarcase del texto por no cumplir con los objetivos deseados. Tampoco cuenta este acuerdo con el respaldo de los sindicatos exclusivamente médicos, sin capacidad de negociación legítima, que han convocado una huelga indefinida a partir del próximo 16 de febrero.
Mónica García: responsabilidad y lealtad
La ministra declaró tras la firma del acuerdo que “la democracia es diálogo, lo demás es ruido” y agradeció al resto de sindicatos “su responsabilidad y su lealtad para con sus representados, con el sistema público, con los trabajadores y trabajadoras”. García resaltó que “a pesar de que ha habido intentos de deslegitimación”, en la firma están cuatro de las principales centrales sindicales de nuestro país, que tienen “toda la legitimidad y reconocimiento”, además de añadir que entre sus afiliados hay también “miles de médicos y médicas”.
Pero el apoyo de los sindicatos está condicionado. Estos han recordado que hay materias como la jubilación o referentes a las retribuciones que requieren de la participación en el proceso de otros ministerios y de la modificación de otras leyes para hacerse efectivas. Por tanto, “será necesaria una acción de Gobierno”, declaró ante los medios Fernando Hontangas, el portavoz de CSIF, que también quiso agradecer “el esfuerzo” dado por el Gobierno, “pero este solo es el primer paso para culminar las expectativas de los trabajadores”, añadió. Desde los sindicatos aseguraron que estarán “vigilantes” al desarrollo de todos los puntos firmados en el acuerdo.
El fin de la precariedad e inestabilidad
La firma de este acuerdo promete conseguir “el fin de la precariedad e inestabilidad” laboral, según declaró la ministra de Sanidad. Se logrará al establecer de forma obligatoria la convocatoria de oposiciones cada dos años y facilitar los concursos de traslado con convocatorias abiertas y permanente. La noma también reduce la jornada máxima de 48 a 45 horas y actualiza la clasificación profesional, para que deberá acordarse un marco de nuevas retribuciones salariales básicas.
El borrador del acuerdo alcanzado por los diferentes agentes intervinientes incluye también un capítulo específico que tiene que ver con las guardias los profesionales médicos, en el que se recogerían “todas las reivindicaciones” del sector, como son la reducción de las guardias de 24 horas, que quedarán en un máximo de 17.
La única excepción sería la creación de un estatuto médico, algo que desde el ministerio de Sanidad se rechaza: “No podemos fragmentar el sistema y todos los profesionales sanitarios merecen estas mejoras”, aseguró García al respecto. “He peleado por algunas de estas reivindicaciones cuando no era ministra, cuando estaba en un hospital. Por eso sé perfectamente de dónde viene el enfado, el cansancio y la sensación de injusticia que han acompañado durante años a muchos profesionales”, mantuvo la ministra de Sanidad.
García mostró en sus declaraciones su “máximo respeto a las movilizaciones” que puedan darse por parte de las organizaciones médicas, con las que se ha reunido durante más de 20 ocasiones en el último año, pero aseguró que no aceptará la creación de un estatuto diferenciado. Para la ministra de Sanidad, “la reivindicación que queda viva, cualquier organización sindical la puede llevar al Congreso de los Diputados”, concluyó.








