El ciudadano alemán, de 50 años, que asesinó a su madre, de 78, en la madrugada del sábado al domingo en la vivienda de ésta situada en la Costa del Silencio (Arona), se entregó motu proprio a la Guardia Civil, por lo que los investigadores dan por finalizada la instrucción de diligencias y el presunto parricida pasará durante la jornada de este martes a disposición judicial.
El presento homicida, según aseguran desde fuentes policiales, tuvo un episodio de arrepentimiento y regresó al lugar de los hechos cuando en el mismo ya estaban los investigadores para efectuar la inspección técnico-ocular del inmueble, en el que se halló una nota en la que pedía perdón por lo que había hecho. Este documento es vital porque, a efectos policiales y judiciales, sirve de reconocimiento de la autoría del homicidio doloso y será una de las pruebas que los agentes entregará a la autoridad judicial en las diligencias.
Aunque el matricidio como tal no es un delito autónomo con su propio nombre en el Código Civil de nuestro país, este tipo de casos se procesan como homicidio o asesinato, aplicando la circunstancia mixta de parentesco incluida en el artículo 23 como un agravante que aumenta la pena. Tal y como confirman los expertos, este artículo del Código Penal es crucial para valorar la pena en delitos entre familiares o personas con lazos afectivos estrenos, aplicándose tanto a parentesco por naturaleza como por adopción y permite al juez modular la pena al valorar el impacto y la intención detrás de dicho parentesco.
Detenido de forma inmediata
Después de disparar a su madre, el sospechoso volvió a Costa del Silencio en el mismo coche en el que huyó, un Fiat Punto Evo que es propiedad de su hermana. Después de identificarse como autor del asesinato, fue detenido de manera inmediata por los agentes del Equipo Territorial de Policía Judicial de la Guardia Civil de Playa de las Américas, así como por integrantes del Equipo de Delitos contra las Personas de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial. Poco después, esta persona fue trasladado a los calabozos del puesto principal de Playa de las Américas.
Además del coche de la hermana en el que huyó, y después regresó, algunos contenedores de la zona quedaron precintados de forma temporal por parte de las autoridades, por si en alguno de ellos se hubiese arrojado el arma de fuego utilizada en el crimen por el parricida.
Años residiendo en Tenerife
La persona fallecida, que fue identificada como Heitrum Hellwig, de 78 años de edad y de origen alemán, llevaba varios años residiendo en Tenerife. De hecho, contaba con un Número de Identificación de Extranjero (NIE), que es un código único y secuencial asignado por la Policía Nacional a los no residentes y obligatorio para trámites como abrir cuentas bancarias, comprar propiedades o trabajar.
En el suelo de la vivienda de Heitrum quedaron varios casquillos de bala del calibre 22, que también serán fundamentales en la instrucción que se está llevando a cabo por los investigadores y que se remitirán a la autoridad judicial.
Fue una ciudadana la que alertó a una patrulla de la Policía Local de Arona (Tenerife) de que había una mujer fallecida en su casa, en el número 6 de la urbanización Sunflower. Los agentes municipales acudieron a la vivienda y comprobaron que la ciudadana de avanzada edad estaba muerta después de haber recibido varios disparos.
Desde ese mismo momento, los policías locales acordonaron a zona y alertaron a la Policía Judicial de la Guardia Civil para que se hiciera cargo de la investigación. La autoridad judicial mantiene el secreto de sumario sobre las actuaciones.








