La economía española creció a un 2,8% en 2025 gracias a la inversión y al consumo

Publicado: 30 de enero de 2026
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La economía española creció a un 2,8% en 2025 gracias a la inversión y al consumo.

La economía española sigue creciendo a un buen ritmo y lo hace, además, con un acelerón en el último trimestre, que se ha convertido en el mejor del año pasado. De esta manera, 2025 cierra con un aumento del Producto Interior Bruto (PIB) del 2,8%, lo que supone cinco años consecutivos de crecimientos notables después del hundimiento de 2020 ocasionado por la pandemia. Además, el fuerte aumento del 0,8% de los últimos tres meses permite tomar empuje para este año.

El dato del 2,8% queda, sin embargo, una décima por debajo de la previsión del Gobierno de Pedro Sánchez y pierde ritmo respecto a un magnífico 2024. Siete décimas menos de aumento del PIB respecto a aquel 3,5%. Que no se haya alcanzado el objetivo del gobierno en 2025, el 2,9%, tiene que ver con la revisión a la baja que ha llevado a cabo el Instituto Nacional de Estadística (INE) del primer trimestre del año.

El consumo y la inversión, claves

El consumo de los hogares y la inversión han marcado este aumento de la actividad en el pasado año, tal y como asegura el INE. En el caso del consumo, el gasto de los hogares subió un 3,4% en 2025 gracias, en parte, a una mejora del poder adquisitivo. Aquí interviene el buen funcionamiento del mercado laboral, como demostró la EPA de este martes, con la creación el año pasado de 605.000 puestos de trabajo y la reducción del paro por debajo de la barrera del 10%. Otro elemento que ha ayudado a impulsar el consumo es una subida de los salarios el pasado año por encima de la inflación.

Este aumento del consumo de los hogares contrasta con la reducción del gasto de las administraciones públicas que, si en los años después de la pandemia fue determinante para mantener la economía, en los dos últimos ejercicios se ha reducido gradualmente.

En cuanto a la inversión, una de las asignaturas pendientes de nuestra economía, se incrementó un 6,3% en 2025, claramente por encima de la mejora del año anterior. En este terreno destacan el aumento de la inversión en construcción y en bienes de equipo.

El último trimestre, el mejor

Los últimos tres meses de 2025 fueron los mejores, con un crecimiento conjunto del 0,8%, superando de esta manera los periodos precedentes, en el que el incremento se movió entre el 0,5% y el 0,7%. De esta manera, este crecimiento genera una inercia para entrar con buen pie en el año 2026. De acuerdo con los cálculos del Ministerio de Economía, esto supone entrar en el año con un punto de partida del PIB del 1,1%, lo que puede motivar una revisión al alza de las previsiones de crecimiento, que hasta el momento se movían alrededor del 2%.

No es del todo una sorpresa este mayor impulso del final del año pasado, porque en las últimas semanas varios indicadores ya estaban apuntando a un mayor crecimiento de la previsión de un 0,5% o 0,6% con que se trabajaba previamente. “Es un dato positivo también por la composición del crecimiento, con un sostenimiento de la inversión. El único elemento negativo son las exportaciones de bienes que están muy débiles”, afirmó María Jesús Fernández, economista. Unas exportaciones que pagan la debilidad de las economías europeas, que son uno de los mercados prioritarios a los que van dirigidas.

De esta manera, es la demanda nacional la que protagoniza el impulso de la actividad y aporta 3,6 puntos al crecimiento interanual del PIB con datos del cuarto trimestre del 2025, mientras que la demanda externa restó un punto. “Es un dato excelente que confirma las expectativas de mayor crecimiento al esperado, algo que ya sugerían los indicadores mensuales de actividad disponibles”, confirma Ángel Talavera, jefe Economía Europea del Oxford Economics.

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