El Parlamento Europeo votó este miércoles a favor de remitir el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur al Tribunal de Justicia de la UE, una medida que conllevará el retraso significativo del acuerdo y podría hacer que se cayese su aprobación final, que también deberá ser ratificada por esta Cámara después de ser aprobado por el Consejo Europeo.
Tal y como se esperaba, el resultado de la votación estuvo muy ajustado, con 334 eurodiputados a favor de la remisión, 324 en contra de la misma y 11 abstenciones. El acuerdo, que fue firmado el pasado 17 de enero y que creará una zona de libre comercio de más de 700 millones de personas, cuenta con la oposición de países como Irlanda, Francia y Polonia, así como buena parte de la patronal agraria en toda la Unión Europea.
Aquellos que defiende el acuerdo entre Europa y Mercosur lo consideran como una gran oportunidad para las industrias europeas y una forma de reforzar la posición geoestratégica de la UE, sobre todo en un momento de constantes fricciones con Estados Unido tras su giro proteccionista. Pero también ha provocado la indignación de los agricultores y de los ecologistas, preocupados por las consecuencias de la llegada al mercado del viejo continente de alimentos baratos y de calidad inferior procedentes de países sudamericanos. Así, el día antes de la votación se celebraron protestas masivas en Estrasburgo con miles de agricultores enfrentándose a la Policía.
Se verá la compatibilidad
El Tribunal estudiará a partir de ahora si el acuerdo comercial es compatible con los tratados de la UE. Los eurodiputados que propusieron la remisión consideran que dividir el acuerdo para dejar la parte comercial únicamente a la aprobación del Consejo de la UE y del Parlamento de la UE fue una táctica de la Comisión que buscaba, según ellos, “impedir que los parlamentos nacionales [de los Estados miembros] se pronunciaran sobre el acuerdo”. Este punto es lo que podría ser considerado ilegal por parte de los jueces.
En la resolución que se pide impugnar el acuerdo también se cuestiona la legalidad del llamado mecanismo de equilibrio introducido en el acuerdo, que permitirá a los países del Mercosur tomar medidas compensatorias si las futuras leyes de la UE reducen sus exportaciones a nuestro continente.
La remisión adoptada el este miércoles suspende el procedimiento de aprobación en el Parlamento Europeo, que iba a celebrar una votación final prevista para los próximos meses. La sentencia del Alto Tribunal de la UE podría tardar más de un año en emitirse. Durante este tiempo, la aprobación del acuerdo quedará congelada. La Comisión Europea todavía puede seguir adelante con la aplicación provisional del acuerdo mientras se examina el recurso del Parlamento, a pesar de haberse comprometido a no hacerlo. Esto es técnicamente posible, aseguró un portavoz de la Comisión, pero corre el riesgo de tensar las relaciones entre las instituciones europeas.
La división del parlamento europeo
La votación dejó claro también la división de la Eurocámara y de varios grupos políticos sobre el polémico acuerdo con los países latinoamericanos que forman parte de Mercosur. Por un lado, Renovar Europa, los Vedes/ALE y la izquierda promovieron la consulta y, en general, están en contra del acuerdo comercial aunque con excepciones. Patriotas por Europa, grupo de extrema derecha, se mostró a favor de la revisión y no se abstuvo de votar a favor de una idea iniciativa procedente de la izquierda del parlamento.
Por otro lado, el Partido Popular Europeo y los Socialistas y Demócratas, los grupos más numerosos, defendieron el acuerdo comercial y votaron en contra de la remisión a los tribunales. En los Conservadores y Reformistas Europeos hubo división: polacos y francés a favor de la remisión e italianos, checos, belgas y bálticos en contra.








