La Fiscalía de Burgos ha abierto una investigación para esclarecer la muerte de dos pacientes oncológicos en el Hospital Universitario de la ciudad de Burgos (HUBU). Lo que se sabe, hasta ahora, es que por un error en la preparación del fármaco fallecieron estas dos personas, que recibieron una dosis seis veces mayor de la pautada. Tal y como informaron a EFE desde la Fiscalía, el miércoles se procedió a abrir diligencias de investigación preprocesales, después de que el centro hospitalario admitiera que un fallo humano había derivado en la muerte de estos dos pacientes, además de afectar a otros tres que en estos momentos están bajo vigilancia.
El error en cuestión estuvo en la disolución del fármaco administrado, según explico Carlos Cartón, gerente del HUBU ante los medios de comunicación. El error cometido se descubrió el 18 de diciembre, día en el que dos pacientes acudieron a Urgencias con síntomas compatibles con toxicidad, por lo que se inició una investigación que detectó un fallo en la ficha de preparación del fármaco en lo relativo al número de disolución del vial.
Un error humano
Cartón insistió en su comparecencia ante los medios de comunicación que se trató de “un error humano” que afectó a cinco pacientes en total, que fueron los que recibieron el mismo fármaco preparado del mismo modo pero en días distintos “en la farmacia del hospital”. Los dos que acudieron a Urgencias, ambos mayores de 60 años y que fallecieron horas después, y otros tres que fueron localizados en sus respectivos domicilios.
Los tres pacientes que están bajo vigilancia está recibiendo un tratamiento que ha permitido que uno de ellos haya sido dado de alta, otro se encuentra en una planta convencional y el restante está ingresado en Cuidados Intensivos con pronóstico reservado.
Para la dirección del hospital, la diferencia en la gravedad de los casos se encuentra en que cada paciente se ve afectado de una manera, aunque este tipo de intoxicaciones lo que producen son efectos “hematológicos”. También se dejó claro que esto no había ocurrido antes ni en dicho centro ni en otros del entorno.
El gerente del centro hospitalario defendió los mecanismos de control de cada una de las fase del tratamiento, pero reconoció que se han reforzado los protocolos y se ha introducido una verificación extra en el servicio de farmacia. En el momento de comparecer ante los medios de comunicación Cartón desconocía si los familiares o afectados iban a presentar denuncia por lo sucedido. A pesar de ello, desde el hospital se asumió como propio el error humano y la Gerencia Regional de Salud de Castilla y León iniciará el proceso de responsabilidad patrimonial para indemnizar a los afectados.
Una respuesta insuficiente
Para la asociación el Defensor del Paciente las explicaciones dadas por Cartón no han sido suficientemente claras por lo que exigió su cese al presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y al consejero de Sanidad, Alejandro Vázquez. Nada más darse a conocer la noticia, Carmen Flores, presidenta de la asociación, pidió a la Fiscalía de Burgos que investigara lo que había ocurrido al considerar que no se debía asumir todo como un error humano, pues se necesitan explicaciones para evitar que vuelve a suceder.
Para Flores, estamos ante un caso “lo suficientemente grave como para que se sepa la verdad” y reivindicó “el derecho” de los familiares de las víctimas, de los afectados y “de la ciudadanía en general” de conocer la verdad de lo que ocurrió en HUBU el pasado mes de diciembre.








