La Policía Nacional ha tenido en la localidad alavesa de Agurain a un menor de 16 años, al que relaciona con la organización terrorista Daesh, el Estado Islámico. El arresto de este joven, al que se le acusa de pertenencia a grupo terrorista, enaltecimiento y adoctrinamiento terrorista, fue practicado por agentes de cuerpo de Policía Nacional en colaboración con la Ertzaintza y como resultado de una investigación que se inició el pasado mes de noviembre.
Durante la investigación, los expertos en delitos sobre terrorismo yihadista detectaron a una persona con ideas afines a los postulados del Daesh y comprobaron que este mejor había sufrido una “profunda radicalización” y que incluso llegaba a presentarse en diferentes ocasiones como un muyahidín (combatiente). También, según las autoridades, había llevado a cabo una “autocapacitación” mediante material audiovisual proporcionado por la organización terrorista Daesh.
El segundo caso en Álava
El menor es nacido en el País Vasco, pero “de procedencia asiática”, tal y como informó el Departamento vasco de Seguridad. De confirmarse las sospechas de los investigadores, estaríamos ante el segundo caso de radicalización yihadista que se da entre menores de edad en la provincia de Álava.
Aunque la investigación arrancó el pasado mes de noviembre, la detención se precipitó durante esta semana cuando el menor protagonizó un altercado y los agentes se incautaron de varios cuchillos, una pistola simulada y un pasamontañas, entre otros objetivos que portaba el joven en una mochila.
Una vez realizada la detención, desde la Policía Nacional y la Ertzaintza se desarrolló el registro de la vivienda del detenido en la que intervinieron más objetos relacionados con la investigación, como material informático. Según el jefe de la Ertzaintza, Josu Bujanda, al tratase de un supuesto delito relacionado con el “terrorismo islamista”, el Juzgado de Menores y la Fiscalía de la Audiencia Nacional se han hecho cargo del operativo. Así, policía vasca trasladó al menor a Madrid, donde proseguirán las pesquisas por parte de la justicia.
Aumentan las cifras de arresto de menores por terrorismo
Tras la detención producida en el País Vasco vuelven a escena las cifras publicadas por Interior sobre detenciones de menores relacionadas con el terrorismo. En 2024 fueron 15, mientras que 14 el pasado 2025 sobre un total de 100 detenciones.
La preocupación por el perfil de los menores va más allá de los números, de la estadística. Las fuerzas de seguridad destacan en los informes realizados al Ministerio que los adolescentes no solo han sido objeto de procesos de radicalización, sino que también han llegado a adquirir habilidades técnicas y una disposición para planificar atentados concretos.
Carlos Igualada, director del Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo (OITE), ya advirtió en su momento a varios medios de comunicación de la magnitud de este fenómeno entre los más jóvenes y lo definió como “un desafío enorme”. Según Igualada, este problema se encuentra entre “los cuatro o cinco grandes desafíos en materia de seguridad relacionada con violencia, extremismo y terrorismo en España”.
Puso el foco Igualada en el “incremento exponencial” de los procesos de radicalización y los consiguientes arrestos de menores en los últimos años. Además, el director de OITE, destacó lo que él denomina “especialmente llamativo”, que es que estos jóvenes, al ser radicalizados por terceras personas, emprenden a su vez nuevas cadenas de captación que se suele dirigir a otros adolescentes o adultos jóvenes. Esto es lo que hace que el impacto se amplíe.
Igualada explicó que “hasta hace poco tiempo no se había observado que los jóvenes participaran en estos procesos más allá de su propio adoctrinamiento, ya que se les consideraba susceptibles precisamente por estar en una etapa de maduración cerebral que facilita la captación y acelera los procesos de radicalización”.








