Están siendo unas horas difíciles para Julio Iglesias y su entorno. El cantante español y de gran influencia a nivel internacional ha sido acusado de acosos sexual por dos de sus trabajadoras, tal y como se recogió en una investigación llevada a cabo por elDiario.es en colaboración con el medio mexicano Univisión. Así, Paloma García-Pelayo, comunicadora y una persona muy próxima a Julio Iglesias, aseguró que el artista “está preocupado” y teme el daño que pueda sufrir su reputación debido a unas acusaciones que han transcendido las fronteras de nuestro país. De acuerdo a García-Pelayo, el cantante considera que su imagen “ha caído de absolutamente” y vive la situación “como si le hubieran matado internacionalmente por su imagen”.
Por el momento, tanto Julio Iglesias como las personas de su entorno se mantienen en silencio absoluto mientras su equipo legal está preparando una posible batalla judicial. García-Pelayo asegura que el artista “tiene a sus abogados a por todas” y confía plenamente en su defensa, siendo siempre consciente de la gravedad de los delitos que se le atribuyen, entre los que se encuentran los de agresión sexual y trata de personas.
Nuevos detalles sobre las condiciones de trabajo de las empleadas
Con el paso de los días se van conociendo nuevos detalles sobre las condiciones en las que trabajaban las empleadas en las residencias de Julio Iglesias en diferentes puntos del Caribe. Tras la información obtenida y publicada por elDiario.es el cantante habría impuesto a sus trabajadoras la realización de pruebas médicas para detectar posibles infecciones de transmisión sexual (ITS) y embarazos, como requisito para poder trabajar en alguna de sus viviendas.
Una de las mujeres citadas en la investigación realizada por el medio español junto con el mejicano explica que eran enviadas de forma colectiva a consultas ginecológicas para someterse a exámenes médicos completos. Así, relata que “él nos mandó a las chicas al ginecólogo a hacernos un examen general” y que eran “diez o doce”. En dichas clínicas, les hicieron “de todo”.
Otra ex empleada de Julio Iglesias asegura que también se les practicaron ecografías y análisis de sangre y denuncia que los responsables tenían acceso a los resultados: “Revisaron todos los informes, algo que no me pareció normal”.
La fiscalía comienza a analizar la denuncia
Tras la denuncia presentada por dos mujeres que aseguran haber trabajado para Julio Iglesias en el año 2021, tanto en su residencia situada en República Dominicana como en otra que el artista tiene en las Bahamas, la Fiscalía de la Audiencia Nacional ha comenzado a analizar la documentación que le llegó. Según se recoge en la investigación periodística, ambas mujeres describen un entorno de abuso de poder, acoso sexual y condiciones laborales abusivas durante el tiempo que estuvieron trabajando para el español.
En las denuncias se relatan diferentes episodios de presuntas agresiones sexuales y humillaciones. Mientras, otra antigua empleada del cantante, que ostentaba un cargo de supervisora, ha negado los hechos y los ha calificado como “patrañas” y defendido la conducta del que fuese su jefe, al que describió como “humilde, generoso, un gran caballero y respetuoso con todas las mujeres”.
Desde la Fiscalía de la Audiencia Nacional se están analizando las acusaciones contra Julio Iglesias, que podrían constituir delitos de “trata de seres humanos con fines de trabajo forzado y servidumbre”, así como otros “contra la libertad y la indemnidad sexuales, como acoso sexual y agresión sexual”. A todos estos habría que añadir lesiones y vulneraciones de los derechos laborales derivadas de la imposición de “condiciones de trabajo abusivas”. El caso está en fase de investigación al mismo tiempo que su impacto mediático aumenta con el paso de los días.








