La Guardia Civil ha extraditado desde Venezuela a un criado de perros que se encontraba huido de la justicia española e investigado por ser el propietario del llamado Criadero de los horrores, situado en la ciudad de Burgos, en el que había multitud de animales en pésimas condiciones. Esta persona huyó de la justicia en el año 2020 y regresará a nuestro país para ser juzgado por delitos de maltrato animal y alzamiento de bienes.
El suceso arrancó en el mes de febrero de 2020, cuando el SEPRONA de la Guardia Civil registró las propiedades del criador en Melgar de Fernamental y, al conocer que había abandonado el país apenas cuatro días antes, el Juzgado de Instrucción número 2 de Burgos, encargado de la causa, emitió una orden internacional de detención para su extradición. Por parte de Interpol se cursó una Red Notice de cooperación de las policías de todo el mundo, con la finalidad de localizar y detener provisionalmente al fugado.
El SEPRONA solicitó al juzgado que dirigía la operación la inhabilitación del fugado para el ejercicio de la profesión, la revocación de la licencia ambiental, la retirada de la propiedad de todos los perros y la clausura de la instalación.
Los guardias civiles continuaron con las investigaciones y consiguieron ubicar al fugado primeramente en México y años después en Venezuela. Allí fue detenido y devuelto a España, donde será juzgado.
Perros en pésimas condiciones
La investigación se remonta al año 2013. El SEPRONA ya inspeccionaba por aquel entonces las instalaciones de este criadero en Melgar para verificar que se cumplían las normas higiénico-sanitarias y de bienestar animal y siempre acababan denunciando de forma administrativa las deficiencias e irregularidades observadas.
Los hábitos negligentes de gran del criador en el cuidado de las mascotas fueron agravándose, lo que provocó además un gran malestar entre los vecinos y el resto de los habitantes del municipio debido a la suciedad generalizada, olores, deposiciones acumuladas mezcladas con comidas y plaga de parásitos.
En 2019 se intensificaron las acciones y se comprobó el deficiente estado general en el que se encontraban los animales. En ese momento se detuvo al criador por maltrato animal y se le retiraron cuatro perros por su pésimo estado de salud. La licencia ambienta autorizaba la tenencia de 75 animales, pero se comprobó que llegaron a residir 147 perros.
Muchos de los animales presentaban extrema delgadez, padecían enfermedades y eran privados de cuidados veterinarios. Ese mismo año fue de nuevo detenido por estafa en la venta de un perro y otra vez meses después en una nueva inspección por maltrato animal por persistir las mismas negligencias y condiciones de precariedad de las mascotas. En esta ocasión también fueron intervenidos cinco animales que precisaron atención veterinaria urgente.
Perros muertos en un contenedor
Una nueva visita en 2020, ya con el criador fuera de España, puso en valor el crecimiento de las enfermedades y abandono. Se realizaron cuatro registros (dos domicilios, una finca y el propio criadero). En uno de ellos, en un piso, se encontraron varios perros muertos, un cachorro en una bolsa de congelador, y fueron rescatados 38 hacinados entre excrementos, abandonados sin agua y sin comida.
En el propio criadero también yacían varios cuerpos de otros animales fallecidos, tirados en un contenedor de plástico, a modo de vertedero, e incluso algunos presentaban evidencias de canibalismo entre perros. Las necropsias de los cadáveres confirmaron que la muerte fue debida abandono total de los canes.
La inspección de las cuatro propiedades culminó con la retirada por orden judicial de los 86 perros supervivientes y dos gatos para su posterior trámite de acogida.








