El problema de acceso a la vivienda se mantendrá vigente en este 2026 y además lo hará con una subida de precios cercana al 7% según las previsiones de los analistas de Bankinter. De confirmarse este crecimiento, el mercado acumulará 12 años consecutivos al alza, con una revalorización próxima al 90% desde el inicio del ciclo. Esta previsión no se limitará a la compra, pues también el alquiler seguirá escalando hasta situarse fuera del alcance de los ciudadanos que quieran vivir en renta porque no disponen del ahorro suficiente para convertirse en propietarios.
El encarecimiento de la vivienda estará nuevamente condicionado este año por la escasez de oferta y por el apetito de los compradores extranjeros por las casas españolas, según apuntan desde Bankinter en su último Informe Inmobiliario: “Los extranjeros suponen un fuerte factor disruptor, con capacidad de pago que supera en un 80% la del comprador doméstico”. Las operaciones en las que personas foráneas son protagonistas ya representan cerca del 20% del total de las transacciones en nuestro país, superando el 40% en ubicaciones como Alicante, Tenerife, Málaga o Baleares.
Según las zonas geográficas
Por zonas geográficas, las mayores subidas de precios tendrán lugar durante el 2026 en grandes ciudades, como Madrid y Barcelona, así como en la costa mediterránea y las islas, donde mayor es la falta de oferta y donde se concentra buena parte de la población por oportunidades laborales y compra de extranjeros.
Tanto la tasa de esfuerzo que deben hacer los compradores al adquirir este año una vivienda, como los niveles de accesibilidad (precio frente a renta disponible de los hogares) superará este año la media histórica y seguirán así al menos en los próximos 3-5 años, en los que la escasez de oferta es “difícilmente reversible”, destacan los analistas.
Los expertos estima que en estos momentos faltan más de 700.000 casas en nuestro país y esta cifra seguirá creciendo en más de 150.000 adicionales al año. Es decir que, de mantenerse la tendencia actual de oferta y demanda, en el plazo de 10 años el déficit podría superar los dos millones de casas.
Por el lado de la demanda, los analistas estima la creación de unos 200.000 hogares al año, a lo que habría que añadir más de 50.000 viviendas por compra de extranjeros, un total de 250.000. Mientras la construcción de vivienda nueva está estancada en algo más de 100.00 al año. En este contexto, los expertos considera que “son necesarias medidas para aumentar la oferta”.
Este escenario actual de escalada de precios desfavorable para los compradores de vivienda que quieren adquirir una para vivir en la misma, supone un viento de cola para los inversores que buscan con el mobiliario aumentar el rendimiento de su capital.
Peor situación con el alquiler
La falta de oferta de viviendas en venta se agudiza en el mercado del alquiler. Algunos estudios apuntan a una caída del 56% en la oferta de viviendas en renta en España desde la pandemia, lideradas por ciudades como Barcelona, en la que hubo un descenso del 84% según los analistas de Bankinter. Esto señalan que es una consecuencia del auge del alquiler turístico y la inseguridad jurídica.
Así, en este contexto, los precios de los alquileres subieron el año pasado una media del 9% según los datos de Idealista y en la última década se han duplicado hasta situar la tasa de esfuerzo de alquiler realizada por las familias por encima del 50%, superando incluso la de la compra de la vivienda, que está en el 35%.








