La localidad gaditana de Grazalema recogió 390 litros por metro cuadrado entre la media noche y las 16:30 horas del miércoles, la misma cantidad, aproximadamente, que llueve en Madrid durante un año completo. A esto hay que añadir que, en los últimos diez días, en Grazalema se han acumulado 1.300 litros por metro cuadrado, más de lo que llueve en un año en A Coruña, según los datos ofrecidos por la Agencia de Meteorología (Aemet).
En declaraciones a los medios, Carlos Javier García, alcalde, dijo que la situación en el municipio “es muy grave” y que la noche “fue durísima” para todos sus vecinos.
La borrasca Leonardo, que está dejando fuertes y persistentes precipitaciones en la zona, empezará a debilitarse este viernes, aunque se prevé la llegada de una nueva el próximo sábado.
Sin inundaciones
Situado a 900 metros de altura, Grazalema no sufre, a pesar de tener habitualmente muchas lluvias, inundaciones. El empinamiento de sus calles y la prosperidad de las rocas de las montañas sobre las que se asienta hacen que el agua discurra montaña abajo y se filtre al subsuelo.
Pero la intensidad de las lluvias de este miércoles, que se suman a las registradas durante el mes de enero, han propiciado que el subsuelo rebose de tal manera que el agua brota por los baldosines del suelo de las casas, las paredes e incluso enchufes y discurra también por diversas calles del municipio.
Los motivos por los que llueve tanto en Grazalema
La Sierra de Grazalema destaca por ser un lugar muy lluvioso en comparación con su entorno más próximo. Esta curiosidad climática ha sido desgranada por la Aemet en su perfil de la red social X. En el mismo, la agencia relata que la sierra, situada entre el valle del Guadalquivir y el litoral de Cádiz y punto de nacimiento del río Guadalete es uno de los puntos más lluviosos de Andalucía. Si se comparan los datos de la estación meteorológica de Grazalema con cualquier otra del litoral gaditano, “puede haber una diferencia de 1500 mm/año en precipitación”, señalan en la publicación.
Con sus 900 metros sobre el nivel del mar, Grazalema se halla “en una zona donde los vientos del oeste inciden cerca de la cima, a sotavento”. Se añade que “estos vientos se canalizan a través del Corredor del Boyar, que presenta una geometría cóncava”. También que “la canalización de los vientos húmedos del Atlántico (del O) por el corredor del Boyar hace que el viento se intensifique y se sume una especie de efecto Venturi, es decir, a menos área, más velocidad de viento, similar a lo que ocurre en el estrecho de Gibraltar”. Este fenómeno provoca que, después, el ascenso forzado del viento húmero por las montañas enfríe el aire, “lo que facilita que las nubes se condensen y que haya un realce de precipitación a barlovento”.
El ascenso por la sierra de Grazalema conlleva “cizalladura, es decir, el viento cambia su dirección y velocidad con la altura, generando turbulencia, y, por tanto, rotación del viento. Esto facilita la unión de microgotitas de lluvia en la nube”, dicen desde la Aemet.
Todo esto es lo que hace que en la localidad andaluza caigan cantidades excesivas de agua y que el pueblo sea conocido por ser el lugar en el que más llueve de España. Según fuentes del Ayuntamiento, “el problema”, en ocasiones como las de estos días, “es que no para de llover, no hay tregua”. Por ello en las casas se filtra el agua por el suelo y las paredes con tanta rapidez, lo que hace que no dé tiempo a achicar el agua.








