Dos jóvenes esquiadores mueren por culpa de un alud en el Pirineo aragonés

Publicado: 30 de enero de 2026
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Un alud se cobra la vida de dos jóvenes esquiadores en el Pirineo aragonés.

Un joven de Zaragoza de 25 años y otro de Guadalajara, de 22 años, murieron tras ser arrollados por un alud de nieve cuando practicaban esquí y snowboard junto a otras tres personas en la cara norte del pico Cibollés, en el término municipal de Benasque, en el Pirineo aragonés. La primera muerte que se confirmó fue la del zaragozano, mientras que la del segundo se produjo en el Hospital Miguel Servet de la capital, en el que permanecía en la UCI con hipotermia. El gobierno autonómico confirmó que no pudo superar la gravedad del estado en el que se encontraban.

La voz de alerta la dieron los propios compañeros de los dos jóvenes mediante una llamada al servicio de emergencias 112, en un punto próximo a la estación invernal de Cerler, tal y como informó la Guardia Civil. Tras recibir la llamada, los especialistas de los grupos de rescate de la Benemérita de Benasque y de otras zonas del Pirineo desplazados a la zona junto a un perro especializado en la búsqueda localizaron rápidamente al joven de Guadalajara con signos de hipotermia grave. Después de aplicarle los sanitarios de emergencia del 061 el protocolo previsto para estos casos, el joven fue trasladado en un helicóptero hasta Benasque, desde donde fue transferido a otro medicalizado del 112 para su inmediata evacuación al Hospital Miguel Servet de Zaragoza, centro en el que poco después se confirmó su muerte.

Según las fuentes oficiales, desde el momento del rescate del joven de Zaragoza le fueron realizadas maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), hasta que finalmente se certificó su fallecimiento, por lo que fue trasladado a la helisuperficie de Benasque para su transferencia a los servicios funerarios.

Tras lo ocurrido y después de una nueva tragedia como consecuencia de un alud, Roberto Bermúdez de Castro, consejero de Hacienda e Interior del Gobierno de Aragón, apeló desde Benasque a la prudencia y a revisar las previsiones meteorológicas y las de nieve antes de practicar una actividad de riesgo.

Este alud es el quinto que se ha registrado durante este invierno en el Pirineo aragonés, con siete víctimas registradas desde el pasado 29 de diciembre, cuando una avalancha en el entorno del Balneario de Panticosa provocó la muerte de tres esquiadores de travesía: Jorge García, Natalia Román y Eneko Arrastua, los tres expertos en esta especialidad.

Riesgo de aludes

Se están viviendo unos días en los que la cordillera pirenaica se encuentra en una situación nivológica muy desfavorable, con nieve profunda en todas las cotas y orientaciones y la presencia de numerosas placas de viento, gruesas y extensas, lo que eleva de forma significativa el peligro de aludes.  De acuerdo con los técnicos, estaba prevista para este viernes una actividad de aludes intensa, con avalanchas medianas y grandes, tanto de nieve seca como húmeda en función de la altitud.

El Boletín de Peligros de Aludes (BPA) había reducido este jueves el nivel de riesgo al 3 tras elevarlo el martes al 4, pero ha mantenido la alerta de cara a los próximos días. Y es que el nivel de riesgo continua muy alto debido a la combinación de nevadas, lluvias y una atmósfera muy activa que está impidiendo que la nieve se estabilice. A todos estos factores hay que añadir los fuertes vientos que han formado nuevas placas.

En cuanto a los peligros que entraña la montaña, Bermúdez de Castro declaró que se debe “esquiar siempre dentro de las pistas de la estación de esquí” y pidió que no se salga “fuera” y si se hace “esquí de travesía que sea siempre con las máximas medidas de seguridad y el mejor equipamiento posible, sobre todo estos días en loas que va a nevar más”.

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