Salvamento Marítimo monitoriza un petrolero ruso averiado frente a la costa de Almería

Publicado: 30 de enero de 2026
Síguenos
Salvamento Marítimo monitoriza un petrolero ruso averiado frente a la costa de Almería.

El petrolero Chariot Tide, con bandera de Mozambique, navega desde hace unos días frente a las costas de Almería y lo hace a una velocidad mínima, “apenas a un nudo de velocidad”. Desde la organización Ecologistas en Acción de Andalucía han confirmado que el buque Clara Campoamor, de Salvamento Marítimo español, lo está monitorizando después de que quedara sin gobierno en plena vía de tráfico del Estrecho de Gibraltar.

Dos remolcadores marroquíes intervinieron para remolcarlo hasta el Mar de Alborán. A pesar de que su destino declarado es Tánger, organizaciones ecologistas no descartan que la carga, unos 425.000 barriles de productos refinados de origen ruso, termine en puertos argelino o se transfiera mediante gabarras a otras embarcaciones, una práctica habitual en esta red de transporte ilegal.

El barco cargó los productos refinados en Ust-Luga, Rusia. Los datos de seguimiento que se le han realizado indicia posibles fallos en sus sistema de navegación, lo que explicaría su errática trayectoria.

La flota fantasma en el Mediterráneo

El Chariot Tide forma parte de la conocida como dark fleet. Se trata de una red de centenares de petroleros antiguos que Rusia utiliza para burlar sanciones internacionales. Estos buques cambian de forma constante de nombre, bandera y empresa gestora para esquivar su rastreo. Las prácticas operativas de esta flota aumentan el riesgo de accidentes ya que apagan los transpondedores AIS para no ser detectados, realizan transferencias de carga entre barcos en mar abierto y navegan a la deriva durante periodos de tiempo prolongados. Además, muchos carecen del seguro adecuado o presentan coberturas de dudosa validez.

Desde Ecologistas en Acción han denunciado de forma repetida el trasiego de estos petroleros por el Mar de Alborán. La organización advierte que un vertido tendría efectos irreparables sobre la pesca y los ecosistemas marino, además de afectar durante muchos años al turismo de la costa andaluza.

Las consecuencias de un posible desastre

El Estrecho de Gibraltar es uno de los puntos de mayor conflicto de tráfico marítimo del mundo. La presencia de barcos en mal estado conlleva un aumento de las posibilidades de colisiones, varadas o derrames masivos de combustible. Así, un naufragio del Chariot Tide supondría la liberación de miles de barriles en aguas que conectan el Atlético con el Mediterráneo, una zona de especial sensibilidad ambiental. Las corrientes marinas harían que se extendiese la contaminación por amplias zonas costeras de nuestro país y de Marruecos.

Desde Salvamento Marítimo se mantiene el seguimiento del petrolero mientras que permanece en aguas próximas a la costa de Almería. Por el momento, las autoridades no han informado de medidas adicionales más allá de la vigilancia. La situación evidencia las dificultades que plantea controlar una flota que opera, de forma deliberada, al margen de las regulaciones internacionales.

En aguas europeas

Los cargueros rusos navegan en la clandestinidad por todo el mundo y son varios los aliados europeos los que ha tenido que activar sus guardias costeras para tratar de detener las exportaciones que financian la guerra en Ucrania. El 22 de enero, Francia interceptó al Grinch en las mismas aguas en las que ahora está el Chariot Tide y en septiembre realizaron una operación similar contra el Boracay.

La Marina Británica también ha llevado a cabo operaciones similares en los últimos días. El 23 de enero, en un plan coordinado con la OTAN, dos barcos y un helicóptero siguieron de cerca al petrolero MT General Skobelev y al Boiki. Una vez fuera de su jurisdicción entregaron el monitoreo a otro aliado. En las últimas semanas, la Alianza Atlántica ha intensificado la vigilancia en sus aguas para restringir las exportaciones rusas.

Deja un comentario