Golpe al mundo ultra del fútbol nacional con la detención, por parte de la Policía Nacional, de 162 personas presuntamente vinculadas a grupos radicales en el ámbito del deporte rey durante la primera mitad de la temporada 2025-26. Estas detenciones están dentro de las 15 operaciones desarrolladas en diversas provincias de nuestro país y que estuvieron lideradas por expertos en violencia en el deporte de las áreas de Información del cuerpo de seguridad.
Las operaciones se iniciaron a raíz de diversas reyertas y otros altercados violentos entre grupos ultras del fútbol, hechos que sucedieron sobre todo con ocasión de eventos deportivos, pero también en otros incidentes sin motivo de ningún partido.
A los arrestados se les imputan delitos que van desde desórdenes públicos, riña tumultuaria y lesiones hasta delitos contra los derechos fundamentales y libertades públicas y la pertenencia a grupo criminal, dado que muchos de estos colectivos actúan bajo estructuras jerarquizadas y con premeditación en sus acciones violentas. El perfil que predomina dentro de los detenidos corresponde con varones con una edad comprendida entre los 18 y los 40 años, con antecedentes previos en delitos relacionados con el orden público y vinculados a facciones radicales de diferentes ideologías.
Una estrategia eficaz en la neutralización de “quedadas”
Junto con las detenciones por los hechos ya consumados, desde la Policía Nacional se destaca la eficacia de su estrategia preventiva. La labor de los grupos de Información ha permitido detectar y desactivar numerosos enfrentamientos planificados entre grupos ultras rivales.
Mediante estas intervenciones preventivas desarrolladas gracias a la coordinación entre servicios policiales, el seguimiento de los desplazamientos de radicales a otras ciudades y su posterior interceptación, identificación y control, se han evitado varios enfrentamientos. Con ello se ha logrado proteger no solo a los aficionados que acuden de forma pacífica a los estadios, sino también al resto de la ciudadanía y evitar daños en el mobiliario público. En varios de estos dispositivos se han incautado objetos peligrosos como defensas extensibles, bengalas, material pirotécnico y protectores bucales, confirmando la naturaleza violenta de estas “quedadas”.
Dos ejemplos exitosos de la actuación policial se dieron el pasado mes de noviembre. El primero, con motivo del choque entre el Atlético de Madrid y el Sevilla FC en la capital de España. Se impidió el enfrentamiento entre los grupos ultras Frente Atlético y Biris Norte, además de localizar abundante material oculto entre matorrales en una zona frecuentada por el Frente Atlético. El segundo dispositivo fue durante el derbi sevillano, en la quedada entre Biris Norte y los grupos ultras del Real Betis, United Family y Supporters Gol Sur. La rápida activación de las unidades de seguridad ciudadana permitió detener a 14 radicales e intervenir material destinado a la reyerta.
Prevención en partidos internacionales y de categorías inferiores
La colaboración entre los servicios policiales de diferentes países también ha logrado impedir enfrentamientos violentos entre grupos ultras deportivos. Así sucedió con motivo del partido de Conference League que enfrentó al SK Slovan Bratislava con el Rayo Vallecano en Eslovaquia también en el mes de noviembre. Las autoridades españolas facilitaron datos relevantes a sus compañeros en Eslovaquia sobre el desplazamiento de Bukaneros, radicales del cuadro vallecano, a Bratislava y se frustró un posible enfrentamiento con Ultras Slovan, grupos de ideología extrema opuesta.
Pero la labor de prevención también se extiende otras categorías más modestas. Así, un dispositivo reforzado en el partido entre el CF Talavera y el CD Cacereño, del 30 de noviembre, permitió neutralizar un enfrentamiento violento entre aficionados radicales de ambos equipos. Durante el operativo se incautó de material que sería utilizado en la reyerta.








